Volvemos a encontrarnos
En este espacio hablaremos del lenguaje del sordo
El sordo no es mudo. Tiene un lenguaje: el "lenguaje de señas".
La palabra es superficial como el tiempo; el silencio, profundo como la eternidad.
Volveremos a Encontrarnos
Aquí nos encontramos.
Aquí sintetizamos nuestras sonrisas
nuestras verdades
nuestras ansias y nuestros sueños.
Y aunque las lágrimas formen ríos muy adentro
la fe se continúa. Inalterable.
Digna.
Incólume.
Fe en ellos, en nuestros niños.
Fe en que sigan adelante.
Fe en que el camino de la vida se ilumine.
Fe en que las cimas más altas sean alcanzadas.
Fe en que el abrazo con la felicidad sea eterno.
Fe en ellos
fe en nuestros niños.
Nosotros somos el impulso
ellos el brazo hacedor.
Nosotros el tobogán
ellos la risa.
Nosotros la herramienta
ellos el surco y la semilla.
En la cosecha sonreiremos.
Con la existencia de ellos
nuestros niños
esta vida nuestra de cada día
tiene razón de ser.
Que estos pájaros claros
alcen su vuelo transparente.
Nuestra fe estimulará sus alas
hacia adelante
¡siempre adelante!
Nilda Estela Rogel
Y por ellos, y ellas
Seguimos en nuestra lucha.
Es difícil y es dulce.
Difícil porque necesita de nuestra paciencia,
de nuestro sacrificio, de nuestra fe.
Dulce porque eso significa poner
palabras de consuelo, de amor,
de comunicación, de belleza,
palabras de vida en bocas ansiosas.
En bocas de niños.
Y por ellos nos estamos superando.
Por ellos aprendemos día a día,
la mejor manera de llegar a la meta fijada.
Estamos siendo mejores.
Debemos ser mejores. Debemos ser mejores. Por ellos y para ellos.
Que son puros, sin culpas,
sin cargas, con verdades.
Porque están y nos necesitan fuertes,
vitales, con pisadas seguras
sobre esta tierra generosa.
Cuerpecitos de algodón, mentes blancas,
ojitos ansiosos nos esperan,
nos piden nos exigen.
Así es nuestra lucha.
ASÍ DEBE SER
Hablemos
Nilda Estela Rogel